15th April 2008

¡Vuélvanse serios, señores!

posted in Cambalache |

Cuando ya pensábamos que los presidentes de Colombia y Ecuador habían entendido el peligroso camino de enfrentamientos que se empeñaron en recorrer y procuraban corregirlo, el último fin de semana nos ha deparado otra guerra de insultos y declaraciones. En este caso la ha desatado la incontinencia verbal del presidente Rafael Correa que, en una visita a México, abandonó toda prudencia de estadista y afirmó acerca de los jóvenes mexicanos farcófilos fallecidos en el ataque al campamento de ‘Raúl Reyes’ en Ecuador que no le interesaba si tenían o no vínculos con las Farc (es decir: si delinquían o no): “Fueron masacrados y eso no se justifica con nada”. Más tarde dijo que las advertencias que había formulado el gobierno de Álvaro Uribe al suyo sobre la presencia de guerrilleros colombianos en su territorio eran “payasadas”. Palabras imprudentes en quien exhibe frondoso rabo de paja en materia de relaciones con la guerrilla.

El terreno quedó sembrado para un poco plácido domingo. Uribe, que se enciende con la menor chispa, dio a conocer dos comunicados ese día. En el de la mañana rectifica a Correa en forma convincente y sólida, pero difunde una grave acusación contra él: la de haber frenado a las Fuerzas Armadas de Ecuador “cuando adelantaban operaciones en contra de las Farc en el territorio ecuatoriano”. A media tarde respondió el gobierno vecino y conminó a Uribe a probar su acusación en el plazo perentorio de 48 horas. El Palacio de Nariño se tomó apenas cinco antes de producir en la noche un nuevo comunicado donde debería haber demostrado lo que afirmó al mediodía. Pero en este caso, la endeblez del argumento era manifiesta: “La gran prueba fue la presencia notoria de alias ‘Raúl Reyes’ en el Ecuador, atentando desde allá contra el pueblo colombiano”. Muy flaco alegato, la verdad, para acusación tan gorda. Posteriores declaraciones del jefe de la cúpula militar ecuatoriana en que desmiente a Uribe lo dejaron en posición aún más precaria.

¿No eran estos púgiles dominicales los que se habían abrazado y prometido borrón y cuenta nueva en la cumbre de Santo Domingo? ¿No eran estos dos caballeros los que habían acordado pocos días atrás “hacerse pasito”? ¿No eran esos dos gobiernos los que habían aceptado la intermediación del grupo Carter para abolir toda declaración negativa o beligerante y esmerarse en reconstruir las relaciones binacionales?

Correa rompió primero la tregua verbal con demagógicas declaraciones destinadas a granjearse la simpatía de sus anfitriones mexicanos. A Uribe le habría bastado una respuesta serena. Pero los fines de semana son largos y le sobró tiempo para soltar la acusación de que Correa había ordenado detener los operativos contra las Farc: una denuncia cierta o falsa, pero de alto calibre, que a las 10 p.m. no pudo probar.

Es tradición invitar a los pueblos a que rodeen a sus mandatarios cuando surgen problemas externos, deber que no abarca a los periodistas. Pero ningún pueblo está obligado a acompañar a sus gobernantes cada vez que a alguno de ellos se le van las luces.
Colombianos y ecuatorianos debemos exigir a quienes se hallan al frente de los asuntos estatales que se porten a la altura del momento histórico, que abandonen las riñas y que trabajen por la paz y la amistad: si no los inspiran sus belicosos consejeros, sus lenguas imprudentes o sus temperamentos volátiles, que al menos les sirva de ejemplo la conducta de los pueblos que los eligieron.

Lunes y martes, la guerra de comunicados se reavivó con nuevos ataques de ambos gobiernos. Ya pelean a toda hora. Vuélvanse serios, señores.

ESQUIRLAS. En España acaba de crearse el Ministerio de Igualdad, contra la discriminación sexual, y más de la mitad del nuevo gabinete de Rodríguez Zapatero son mujeres. Observemos. Comparemos. Aprendamos.

This entry was posted on Tuesday, April 15th, 2008 at 9:36 and is filed under Cambalache. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.